Según se informa en el GDT parece ser que hay estafadores suplantado la identidad de algunos portales de anuncios de pago.
Aunque no suele ser lo habitual (normalmente poner anuncios es gratuito), hay webs en las que cada anuncio que ponemos, nos cuesta un dinerito. Normalmente se paga mediante cargo a nuestra tarjeta de crédito. Hasta ahí todo perfecto. El anuncio puesto y el cargo de la tarjeta sin problemas. A esperar la llamada o el mensaje de correo electrónico del comprador interesado. ¿Cómo saben nuestro email o nuestro teléfono? Pues porque lo hemos dejado como forma de contacto.

A los tres días ya hemos recibido un par de emails de personas interesadas en nuestra casa o coche. Y antes de que nos hayan pasado el cargo por el banco, recibimos un email cuyo remitente dice que el anuncio insertado no cumple con la normativa de seguridad o con la política de privacidad del portal, o que nuestra tarjeta ha sido rechazada, por lo que si no nos ponemos en contacto con la administración del portal en un plazo de 24 horas, el anuncio será retirado. Y en el mensaje nos viene un enlace o link.
Hace casi un mes os presentábamos 





